Mes: marzo 2017

Selena habla sobre adaptar “Por trece razones” para Netflix

Selena habla sobre adaptar “Por trece razones” para Netflix

Se ha publicado una nueva entrevista para The New York Times en el que Selena, su madre Mandy y Brian Yorkey hablan sobre la adaptación de la novela de “Por trece razones” a una miniserie para Netflix. A continuación os dejamos las intervenciones de Selena durante la entrevista traducidas:

“Estábamos muy nerviosos”, dice Gomez sobre lanzar el proyecto como una serie de televisión de 13 episodios. “Creo que Netflix lo compró porque podían ver cómo de apasionados estábamos“. La serie, que protagoniza la debutante Katherine Langford, se estrena el 13 de marzo.

Justo antes del rodaje, Gomez, una de las productoras ejecutivas de la serie junto a su madre, se tomó 90 días sabáticos de su trabajo para cuidar su salud. “Era como si la serie reflejara lo que estaba ocurriendo en mi vida”, dice Gomez, que tiene lupus y lucha contra la ansiedad y la depresión. “Pero mi madre me mandaba vídeos de malísima calidad del día a día del rodaje diciendo, ‘Esta es una escena realmente preciosa'”.

Selena, tenías 15 años y eras una estrella mundial juvenil cuando quisiste comprar los derechos de “Por trece razones”. ¿Cómo transmitisteis tú y tu madre vuestro interés a Jay Asher? 

SELENA GOMEZ Creo que él entendió que yo sabía lo que significaba sufrir bullying. Fui al mayor instituto del mundo, que es Disney Channel. Y mi madre tiene un montón de historia detrás sobre lidiar con el bullying. He crecido escuchando sus historias. Es muy abierta sobre ello.

MANDY TEEFEY Cuando estaba creciendo, siempre me hacían bullying porque era la chica rara con el pelo morado y las botas militares. Luego fui madre adolescente. Te juzgan mucho. Tenía a consejeros diciéndome que había arruinado mi vida, la vida de Selena y la vida del padre, incluso aunque él había participado.

Selena, una vez que “Por trece razones” pasó a ser una serie, ¿te importó tomar un rol detrás de la cámara?

GOMEZ Cuanto más mayor me hacía -una vez que dejé mi serie, una vez que empecé a ir a por roles que no estaban en mi rango de edad- orgánicamente empezó a convertirse en un proyecto en el que yo sabía que estaría detrás de las cámaras. La verdad es que me gusta que yo no aparezca en la serie. Para ser sincera, este libro tiene muchísimos fans. Quería que fuera creíble. Si formara parte, eso iba a causar todo un tema de conversación diferente.

¿Quieres decir que distraerías la atención?

GOMEZ Sí. Y yo lo sabía.

BRIAN YORKEY Es casi perfecto porque tú tienes una fanbase enorme. Eso es algo en lo que sigo pensando, Selena puede decir “Hey, echad un vistazo a algo en lo que he estado trabajando porque es muy importante para mí”, y sus fans lo verán. Esta es una serie que ellos necesitan. Todos pensamos que salvará vidas, porque el libro lo ha hecho.

Selena, ¿las redes sociales han cambiado desde que empezaste a estar en el ojo público?

GOMEZ Cuando yo estaba en “Los Magos de Waverly Place” no teníamos redes sociales realmente. Twitter acababa de empezar. Todos los viernes hacía un vídeo en directo enfrente de todos esos niños y les alegraba el día. Esos eran los momentos en los que era más feliz. Luego, cuando fui creciendo, vi como pasaba de cero a mil. Así que la verdad es que estoy encantada de que nos llevara tanto tiempo crear este proyecto porque ahora es muy relevante.

¿Lees los comentarios de tus 114 millones de seguidores en Instagram?

GOMEZ A veces no puedes evitarlo. Elimino la app de mi teléfono al menos una vez a la semana. [risa] Te fijas solo en los comentarios negativos. No son del tipo ‘Eres fea’. Es como si quisieran cortar tu alma en pedazos. Imagina todas las inseguridades que ya sientes sobre ti y que alguien escriba un párrafo señalando cada pequeña cosa -incluso si solo son físicas

Mandy, ¿a qué edad dio muestras Selena de ser una chica despierta/espabilada?

TEEFEY Tenía 6 o 7 años. Yo pensaba que quería ser actriz. Ella fue a uno de mis ensayos conmigo y se mantuvo sentada todo el tiempo, sin moverse. De vuelta a casa, estaba callada, y luego estaba como, “Sabes, mamá, esto sería más divertido si lo hicieras de esta otra manera”. Y yo pensé, Oh no. Va a ser actriz. Me sorprende que tuviera amigos de verdad. Solía hacer que los niños del barrio hicieran cástings y trataba de dirigirlos.

GOMEZ Puedes oír mi voz al fondo de las películas familiares, diciendo cosas como “Muévete a la izquierda”, “Dilo otra vez”.

Selena, hace cuatro años “Spring Breakers” te permitió iniciarte en roles más maduros. ¿Ser productora ejecutiva es otro salto?

GOMEZ Podría hacer cualquier película sobre una princesa adolescente/marimacho en el mundo si quisiera. Podría hacerlo durante años. Pero quería formar parte de proyectos que tuvieran valor, que realmente importaran. Y es muy difícil conseguirlo. A veces me siento derrotada. Hago audiciones para papeles con los que me siento entusiasmada, me reúno con gente, les digo que estoy dispuesta a ir a sitios. Creo que ellos piensan que no iré. Para ser sincera, no creo que vaya a ocurrir de un tiempo a esta parte para mí. Creo que parezco muy joven y en cuanto a imagen, a la gente le resulta difícil captarlo. Pero mi madre me enseñó que a veces tienes que crear esos proyectos para ti misma. Eso es lo que quiero que sea esto: un punto de partida/plataforma de lanzamiento.

Selena habla de su cansancio hacia Instagram y su salud mental en la portada de Vogue:

Selena habla de su cansancio hacia Instagram y su salud mental en la portada de Vogue:

Selena será la portada del mes de abril de la prestigiosa revista Vogue en su versión estadounidense. Se trata de la revista de moda más importante del mundo, y es la primera vez que le dedican una portada, aunque en el pasado ha aparecido en las ediciones de Brasil y Australia.

A continuación os dejamos con el artículo íntegro traducido al español:

En una inusual lluviosa noche en Los Ángeles, Selena Gomez aparece en mi puerta con una gran bolsa de comida. Hemos decidido que la cena de esta noche sea una especie de tributo a sus barbacoas tras la misa de los domingos que ella recuerda de su infancia en Texas. Ya tengo el pollo cociendo en salsa verde y los pimientos oscureciendo en las llamas de los fogones. Todo lo que necesitamos son las famosas patatas con queso de Gomez -tan malas que son buenas, promete. Deja su bolso de Givenchy y pone encima de la mesa, en una sucesión llamativa, una bolsa de patatas congeladas, un bote de sopa de pollo Campbell, una bolsa de queso mexicano rallado y una lata de plástico de cebollas fritas.

“Apuesto a que pensabas que no íbamos a hacer esto realidad“, dice, y cuando le digo que real no es la primera palabra que me viene a la mente cuando contemplo esos ingredientes, ella responde con un estruendoso ataque de risa que ofrece un anticipo de las muchas encantadoras incongruencias de Gomez.

Pero real es precisamente lo que estaba esperando de Selena, igual que sus 110 millones de seguidores en Instagram (Selenators, como se les conoce). Por supuesto, los viejos códigos de los famosos han desaparecido hace tiempo, el cascarón de glamour intocable ha dado paso a la era de “Son como nosotros”. Pero el tipo de Gomez ha ido más allá, usando sus móviles para generar un estrellato que parece decir no solo “Soy como tú”, sino “Yo soy tú”.

“La gente quería desesperadamente que fuera auténtica”, dice, poniendo una tortilla en aceite chisporroteante, “y cuando eso finalmente sucedió, fue una gran liberación. No soy distinta a como me presento allá afuera. Me he mostrado muy vulnerable con mis fans, y a veces he dicho cosas que no debería. Pero tengo que ser sincera con ellos. Creo que esa es una parte importante de por qué estoy donde estoy”. Gomez sigue su turno sin filtro hacia la canción que lanzó en 2014 llamada “The Heart Wants What It Wants”, una balada sobre amar a un chico que sabe que no trae nada bueno. El título proviene de una carta escrita por Emily Dickinson, aunque Woody Allen reintrodujo la frase cuando la usó para describir su relación con Soon-Yi Previn. Podemos asumir que Gomez se está refiriendo aquí a Justin Bieber, con el cual acabó una relación de tres años en el tiempo en el que la canción fue lanzada.

Si tienes más de 30 años y te sientes de alguna forma desconcertado por la fama de Gomez, incapaz de relacionarlo con ninguno de sus trabajos artísticos -aparte de las numerosas canciones pop y un cameo en La gran apuesta en la que, haciendo de sí misma, explicaba las obligaciones de deuda colaterales, entonces quizá quieras ver el vídeo de “The Heart Wants What It Wants” (llegarás tarde a la fiesta; recibió más de nueve millones de reproducciones en sus primeras 24 horas). Antes de que empiece la música, oímos la voz pregrabada de Gomez: “Sintiéndome tan segura, sintiéndome genial conmigo misma”, dice, mientras su voz se rompe, “y entonces me encuentro hecha añicos por una cosa. Por una cosa tan estúpida”, solloza. “Pero entonces me haces sentir que estoy loca. Me haces sentir que es mi culpa”. Hay magia en la manera en la que te hace sentir, como si estuvieras compartiendo su sufrimiento. Una mina de oro para un Selenator.

Gomez crea una playlist -Dolly Parton, Kenny Rogers- y de vuelta a la cocina, hay que montar un guisado de chile relleno, enrollar enchiladas, y mezclar sus patatas con queso. Mientras paso un delantal por encima de su melena color marrón chocolate, por la cual Pantene le ha pagado millones, y lo anudo alrededor de su diminuta cintura, me pregunto si sus legiones de fans han sentido durante años la misma punzada de actitud protectora que estoy sintiendo yo ahora. Incluso cuando ella proyecta fuerza y confianza, Gomez no es rácana en fragilidad. “He llorado en el escenario más veces de las que puedo contar, y no soy una llorona adorable”, dice. El pasado verano, después de su Revival Tour por Norteamérica y Asia, con más de 30 conciertos pendientes, canceló todo abruptamente y se encerró en un centro psiquiátrico en Tennessee. (Esta fue la segunda vez que Gomez había cancelado una gira para ponerse en tratamiento; en enero de 2014, poco después de haber sido diagnósticada con lupus, pasó dos semanas, en the Meadows, un centro de Arizona en el que también han estado Tiger Woods y Kate Moss). La causa, dice, no fue un problema de adicción o un desorden alimenticio o agotamiento, exactamente.

“Las giras son algo solitario para mí”, explica. “Mi autoestima estaba destruida. Estaba deprimida, con ansiedad. Empecé a tener ataques de pánico justo antes de subirme al escenario, o justo después de abandonarlo. Básicamente sentía que no era lo suficientemente buena, que no era capaz. Sentía que no estaba dando nada a mis fans, y que ellos podían verlo -lo que ahora pienso que era una completa distorsión de la realidad. Estaba tan acostumbrada a actuar para niños. En los conciertos solía hacer que el público alzara sus meñiques y hacíamos una promesa de meñiques de no permitir nunca que nadie les hiciera sentir que no eran lo suficientemente buenos. De repente esos niños están fumando y bebiendo en mis conciertos, veinteañeros, treintañeros, y los miro a los ojos, y no sé qué decir. No podía decir, “¡Chicos, vamos a hacer una promesa de meñiques de que sois maravillosos!” No funciona de esa manera, y lo sé porque yo estoy lidiando con la misma mierda con la que ellos están lidiando. Lo que quería decir es que la vida es tan estresante, que tienes el deseo de simplemente escapar. Pero no había solucionado mis propios problemas, así que sentía que no tenía sabiduría que compartir. Y quizá pensé que eso es lo que todo el mundo estaba pensando. Es una pérdida de tiempo”.

El 15 de agosto, Gomez publicó una foto dramática: su cuerpo desplomado sobre el escenario, bañado en una beatífica luz. Ya representara agonía o éxtasis, acumuló más de un millón de comentarios de fans. Sería su última publicación en Instagram durante más de tres meses. Voló hasta Tennessee, entregó su teléfono móvil y se unió a un puñado de otras mujeres jóvenes en un programa que incluía terapia individual, terapia en grupo e incluso terapia con caballos. “No te imaginas cómo de increíble fue estar solo con seis chicas”, dice, “a la gente real no le importaba un pimiento quién era yo, estaban luchando por sus vidas. Fue una de las cosas más duras que he hecho, pero también fue una de las mejores”. Permaneció allí durante 90 días, haciendo su primera aparición pública post-tratamiento el pasado noviembre en los American Music Awards, donde recogió el premio a Artista Femenina Favorita Pop/Rock, y dio un sentido discurso sobre su lucha, que pronto se convirtió en viral.

 En la sala de té del hotel Peninsula Beverly Hills, niñas en delantales y camisetas rosas están sentadas en sofás, bebiendo zumo de manzana con gas en copas de champán. Una por una se acercan a nuestra mesa, la timidez sustituida por risas entusiastas cuando Gomez elogia sus bonitos vestidos y las invita a sentarse con ella para una foto. Su infinita paciencia con estas intrusiones es algo entre un hábito y un principio. “Alguien con el que solía salir siempre se frustraba mucho conmigo por esto”, dice, presumiblemente refiriéndose a Bieber, cuyo nombre no pronunciará. “Pero me cuesta decir que no a los niños”.

Donna Gigliotti, que produjo Los principios del cuidado, un drama de 2016 en el que Gomez interpreta al interés amoroso de un chico con distrofia muscular, recuerda las multitudes de niños preparados para sepultarla en el exterior de su set incluso en la rural Georgia. “La adoran porque ella es tan generosa y tan auténtica”, dice Gigliotti. “Admito que al principio no entendía su gran fanbase. Ahora la veo como una especie de feminista de tercera generación. Es adorable y coqueta y graciosa, pero también es poderosa y fuerte. Creo que sus fans jóvenes se vuelven locos por esa combinación”.

“Hay una vulnerabilidad sobre Selena”, dice Paul Rudd, su compañero en Los principios del cuidado. “Ella nunca intenta impresionar a nadie ni venderse a sí misma. No se da aires, y se tomó bien los largos días en condiciones incómodas. Nunca sabrías que es tan famosa por la manera en la que se comporta, lo que, a mi parecer, es una gran clave de su atractivo”.

Con apariencia de muñeca en fotos pero con una apariencia que quita el aliento en pesona, Gomez una vez fue descrita por su buena amiga Taylor Swift como “una persona con 40 años y 7 años al mismo tiempo”. Creció en Grand Prairie, Texas, criada por una madre soltera que tenía 16 años cuando ella nació. Gomez recuerda que le pedían que metiera la mano entre los cojines del coche para buscar monedas y poder comprar envases de ramen. Pero a los siete años aterrizó en el programa infantil Barney y sus amigos, que se rodó en Dallas. A los doce era una de las actrices jóvenes de Disney, elegida entre miles de aspirantes. A los trece su mudó a Los Ángeles con su madre y su padrastro, y el año siguiente Disney le dio el papel principal en Los Magos de Waverly Place, una comedia sobre una familia de magos que tiene un restaurante en Manhattan. La serie fue un éxito, y Disney hizo lo que suele hacer, avivando el talento de Gomez a través de la música y las películas, con su madre, Mandy Teefey, continuando como su mánager (Gomez firmó con una empresa de management en 2014, después de su primera crisis mental, pero continúa desarrollando proyectos junto a su madre y valora su opinión por encima de cualquier otra). “Trabajé con Disney durante cuatro años”, dice Gomez. “Era una máquina muy controlada. Saben lo que representan, y había una manera de hacer las cosas, 100%”.

Ninguna estrella infantil disfruta de un paso fácil a la adolescencia, y Gomez luchó para mudar de su débilmente alegre personalidad en Los Magos. “Para un chico existe una manera de rebelarte que puede funcionar para ti”, cree. “Pero para una mujer, te puede salir el tiro por la culata. Es duro no convertirse en un cliché, la estrella infantil que se ha echado a perder. Respetaba a mis fans y lo que tenía, pero también estaba descubriendo qué me apasionaba y cómo de lejos estaba dispuesta a ir”. La primera cosa que hizo después de Disney fue la estridente película de Harmony Korine, Spring Breakers, sobre cuatro estudiantes de universidad en una escalada de sexo, drogas y asesinato. (Gomez interpretó a Faith, que no tiene tanto estómago y regresa antes). “Mi madre quería que trabajara con un director que realmente me empujara”, recuerda. “Vi Kids, Trash Humpers, Gummo, y estaba como, Mamá, ¿estás loca? Pero fue divertido imaginar cómo te comportarías si te liberaras de esa cosa que te tiene prisionero. Soy una planta floreciente tardía. Crecí rodeada de adultos, pero si hablamos de salir, tener amigos -a veces realmente no sé nada más que mi trabajo”.

En retrospectiva, los éxitos en la infancia de Gomez siempre estaban teñidos de tristeza. “Mi madre dejó toda su vida por mí”, explica. “De donde nosotros venimos, no lo abandonas nunca. Así que cuando empecé a conseguir todo este éxito, siempre venía con un poco de culpa. Pensaba, ¿realmente merezco esto?”. Aunque ha aparecido en algunas otras películas desde Spring Breakers, Gomez ha disfrutado de un mayor éxito como cantante. Y aún así, la vida de cantante la agota. En los sets de películas, está rodeada por el conjunto y puede encerrarse en su personaje, pero en un concierto, todas las miradas están fijas en ella. “Es raro”, dice, “subirse al escenario y que todo el mundo sepa dónde estabas anoche”.

Con la gira y el tratamiento dejados atrás, últimamente Gomez se siente inusualmente relajada. La miniserie de Netflix 13 Reasons Why, que ella produce ejecutivamente, se estrena este mes, y aborda algunos temas cercanos a ella, sobre todos ellos el suicidio de adolescentes y la presión de las redes sociales. Hace ocho años, Gomez y su madre contactaron con Jay Asher, que escribió la novela en la que se basa la serie. Su título hace referencia a las trece razones por las que su protagonista, Hannah Baker, decidió quitarse la vida. “No sabía mucho sobre Selena en aquel entonces”, recuerda Asher. “Creo que vi Programa de Protección de Princesas para prepararme. Ella me explicó cómo de hondo conectó con el libro, que habla realmente sobre cómo no hay manera de saber con lo que la gente lidia. En nuestra primera reunión hablamos sobre Twitter, y recuerdo que me contó que existe esta idea de que se supone que los famosos no tienen que darse cuenta o prestar atención a lo que se dice sobre ellos. Pero ella no podía evitar que le importara”.

Gomez también ha estado en el estudio de grabación de vez en cuando, y en febrero lanzó “It Ain’t Me”, una canción grabada en noviembre, producida por el DJ noruego Kygo. Es tanto un himno para la pista de baile como una polémica en contra de la dependencia emocional. (“¿Quién te va a llevar por el lado oscuro de la mañana?”, canta, “No seré yo”. Unos años atrás, podría haber sido ella). Está colaborando con Coach en una línea de accesorios, a la venta este otoño, y Stuart Vevers, el director creativo de la marca, se reunió con ella recientemente en Los Ángeles para una lluvia de ideas. “Es un cálido e inclusivo modo el que Selena tiene con sus fans”, dice Vevers. “Esa es la naturaleza de su poder. ¿Qué firma de moda no querría acceder a eso?”.

No hay proyectos de películas y no hay presión por parte de su discográfica. “Para variar”, dice, “siento que no tengo que aguantar mi respiración y esperar a que alguien juzgue alguna de las cosas que estoy haciendo. No estoy ansiosa por perseguir un momento. No creo que haya un momento que tenga que perseguir”. Ahora mismo Gomez vive en un apartamento de Airbnb en El Valle de San Fernando y sinceramente no sale mucho de allí, excepto para salidas con sus amigas: una agente inmobiliaria, una especialista en tecnología, algunos amigos de la iglesia. “Creo que diecisiete personas tienen mi número de teléfono ahora mismo”, dice. “Quizá dos sean famosos”. Está tomando clases de español, que podía hablar con fluidez cuando era pequeña pero ha perdido, con la esperanza de grabar alguna canción en español en el futuro. Ve a su psicólogo cinco días a la semana y se ha convertido en una apasionada defensora de la Terapia dialéctica conductual, una técnica desarrollada para tratar desórdenes de la personalidad y que ahora se usa más ampliamente, con el énfasis en mejorar la comunicación, regular emociones e incorporar ejercicios de mindfulness. “Me ha cambiado la vida completamente”, dice. “Ojalá más gente hablara sobre terapia. A nosotras las chicas, se nos enseña a ser demasiado resistentes, a ser fuertes y sexys y guays y despreocupadas. También necesitamos sentir que se nos permite derrumbarnos”.

Apenas ha publicado en Instagram. De hecho, ya no tiene la app en su teléfono, y ni siquiera tiene la contraseña de su propia cuenta (ahora está en posesión de su asistente personal). A veces fantasea sobre desaparecer de las redes sociales de una vez por todas. “En cuanto me convertí en la persona con más followers de Instagram, como que me asusté bastante”, dice Gomez. “Se convirtió en algo que me consumía. Era el motivo por lo que me levantaba y acostaba cada día. Era una adicta, y sentía que estaba viendo cosas que no quería ver, como si estuviera metiendo cosas en mi cabeza que en realidad no quería que me importaran. Siempre termino sintiéndome fatal cuando miro Instagram. Lo cual es la razón por la que estoy un poco lejos de las cámaras”.

Bueno, no lejos de las cámaras del todo. Pocos días después de que se conocieran, Gomez voló hacia Italia con su nuevo amor, The Weeknd, y los paparazzi no tardaron en darse cuenta (también la ex de The Weeknd, la modelo Bella Hadid, que fue a las redes sociales y abruptamente dejó de seguir a Gomez). Cuando le pregunto a Gomez sobre el romance, me dice que todo lo que ha dicho sobre sus relaciones en el pasado ha terminado volviéndose en su su contra, y que no lo volverá a hacer.

“Oh, Mylanta! (parecido a Oh Dios mío)”, gime, observando a sus patatas con queso viajar alrededor de la mesa, una pequeña sensación de los simples placeres de casa. “Mira, me encanta lo que hago, y soy consciente de lo afortunada que soy, pero -¿cómo digo esto sin que suene extraño? Realmente no puedo esperar a que la gente se olvide de mí”.

Jacob Kasher revela que Sober iba a ser el siguiente single de Revival

Jacob Kasher revela que Sober iba a ser el siguiente single de Revival

Se ha revelado una entrevista a Jacob Kasher, un compositor responsable de las canciones “Round & Round” y “Birthday” y que más recientemente ha trabajado con Selena en temas como “Sober” o “Feel Me”. En la entrevista publicada por el portal Idolator, Kasher habla de trabajar con Selena para su nuevo disco mientras estaba de gira con Revival y de cómo finalmente Sober no fue elegido como single.

Creo que “Sober” fue una de las mejores canciones de Revival y estoy obsesionado con “Feel Me”.
Gracias. Bueno, “Sober” habría sido el siguiente single si Revival hubiera continuado. Selena es una muy buena amiga mía y la respeto muchísimo. La verdad es que asistí a la reunión en la que ella decidió que no lo iba a lanzar. Me miró y dijo: “Kash, te quiero, pero estoy lista para lanzar nuevo material”. Creo que Revival había seguido su curso y ella estaba lista para seguir adelante. Es muy guay cuando un artista es así de sincero contigo. Pero sí, me encanta “Sober”. Estuve de gira con Selena, trabajando en nuevos temas y estaba entre el público y esa canción realmente conectaba con los fans.

“Feel Me”… Selena me llamó. Se involucra mucho. Me llamó y me dijo, “Estoy en Los Angeles durante unos días, vamos al estudio”. “Feel Me” salió de ahí. Normalmente desde el lado de los negocios, haces un acuerdo con una canción, haces la producción, la mezcla, haces todo el trabajo con el objetivo de estar en el proyecto. Con Selena, tengo una relación especial. Somos amigos más allá de la música. Así que cuando ella viene y me dice “Quiero cantar esta canción en mi gira”, yo digo “Guay, por supuesto. Tócala. ¡Estupendo!” Y no sé qué más va a pasar con la canción, pero si eso es todo, genial.

“Selena Gomez es una alma vieja en una cara bonita” lo dice uno de los escritores de “It Aint Me”

“Selena Gomez es una alma vieja en una cara bonita” lo dice uno de los escritores de “It Aint Me”

Billboard:

Cuando Selena Gomez canta acerca de beber whisky en el piso más alto del Bowery con vistas a la ciudad de Nueva York, es obvio que se basa en la experiencia personal, pero es la memoria de Ali Tamposi. El compositor de 27 años, el cual recientemente  ha firmado un contrato con Reservoir, escribió la letra de ‘It Ain’t Me’ junto a sus socios Brian Lee y Andrew Watt, el mismo equipo que ayudó a Justin Bieber y DJ Snake com su éxito colaborativo “Let Me Love You”.

“Me siento muy orgulloso de esta canción”, dice Tamposi de “It Ain’t Me”. “Si cada canción fuera tan fácil, creo que estaría en menos shock, pero estoy en shock porque se llevó a cabo así de fácil. No puedo imaginar la canción siendo diferente de ninguna manera.

Ni Tamposi, Lee o Watt es nuevo en el juego de la composición. Tamposi consiguió su primer gran éxito y nominación al Grammy por su trabajo en “Stronger” de Kelly Clarkson, pero su trío actual es una nueva combinación que funciona. “Let Me Love You” alcanzó el puesto número 4 en el Hot 100, y acababan de terminar unos meses en Londres con Rita Ora en su nuevo proyecto cuando recibieron la llamada que Kygo, que estaba interesado en reunirse.

“Nos lo pasamos muy bien, y habíamos escrito cosas increíbles en Londres, así que estuvimos un poco en lo alto”, dice Tamposi. “Vamos al estudio, y empezamos a escribir una canción y creo que todos podemos estar de acuerdo en que era bastante basura honestamente, pero estábamos tratando de salvarla. Kygo entró en la habitación con su manager, Myles Shear, y fueron educados, pero eran como ‘sí, esto es genial, sigue haciéndolo.’ Cuando salieron de la habitación, miré a Brian y Andrew, y yo estaba como ‘esto no es cómo hacemos esto, vamos chicos. Que alguien tome una guitarra, y vamos a hacerlo Fleetowod Mac. ‘”

El estudio se convirtió en una seria sesión de improvisación. Brian y Andrew tomaron guitarras, todos empezaron a cantar melodías, y 45 minutos después, la demo  de “It Ain’t Me” fue escrita y grabada. Fue un simple corte directo, solo guitarra acústica y Tamposi en las vocales, pero tenía esa esencia mágica que Kygo estaba buscando. Sólo tuvieron que volver a meterlo en la habitación para otro repaso. Tamposi lo sintió en los huesos.

“En ese momento, estaba observando a Kygo”, dice Tamposi. “Cuando empujaron la barra de espacio para tocar la canción, pasó de ser este joven dulce, educado y encantador a este tipo de productor súper humano. Yo estaba viendo sus ojos retroceder, a la izquierda ya la derecha, sólo trazando como él imaginó la producción de la canción. Estaba muy emocionado, y es alguien muy encantador con el que trabajar “.

La canción era algo que iba a ser muy bien aceptado, no había necesidad de darle más vueltas. La mente de Kygo estaba zumbando. Tamposi, por su parte, había terminado. Podría regresar a casa en West Palm Beach, Florida, mientras que Watt se quedó para terminar el resto de la producción musical con Kygo.

“Realmente es un genio de productor”, dice Tamposi, la noruega de 25 años. “Él podría haber ido en tantas direcciones diferentes. Era una guitarra acústica y una demo vocal. Se lo das a un productor, y hay 10 mil millones de maneras de joderlo, honestamente. Él y Andrew se sentaron juntos, siguieron las melodías, siguieron el mensaje, y fueron y elaboraron este hermoso producto. ”

Tamposi fue llamada de nuevo para las sesiones vocales con Gomez, su primera vez trabajando con la estrella querubínica. Las dos se vieron ojo a ojo al instante en la visión emocional de la canción. Su universalidad es parte del éxito de la canción, pero es esa pasión personal lo que hace que cualquier canción sea mágica.

“La sociedad pone – especialmente para una mujer – la presiones que tenemos que estar en una relación con el fin de sentirnos validadas”, dice Tamposi. “Se supone que debes estar al lado de tu hombre, incluso cuando te está atascando. Cuando está borracho, tienes que recogerlo y todas estas cosas. Se necesita mucha fuerza para salir de algo … [Gomez está] en un lugar en este momento donde se siente como que puede ser la más honesta y tomar una posición. Puede utilizar su plataforma, su voz y su fuerza.

Cuando las vocales de “It Ain’t Me” fueron establecidos y enviados a la ingeniería, Tamposi y Gomez se quedaron juntas para trabajar en algunas pistas más.

“Estoy realmente impresionada por su nivel de contribución”, dice Tamposi, “sólo las ideas que ella aportó, lo abierta de mente que estaba, y cómo pudimos conectar en tantos niveles diferentes. Acabo de aprovechar sus experiencias. Fue un verdadero placer sentarme con ella, conocerla un poco, y espero que cuando esté haciendo su álbum, pueda volver a trabajar con ella. Siento que tiene mucho que decir, esta vieja alma con una hermosa cara de bebé. Siento que puedo hacer mucho con ella como artista. ”

Hoy, Tamposi está de vuelta en su casa de Florida mirando ansiosamente hacia el futuro, de vuelta en la rutina con sus compañeros favoritos Lee y Watt. Cada vez que “It Ain’t Me” aparece en la radio, ella siente un jade de alegría. Ha reemplazado esa relación rota con una nueva emoción que es radiante y pura, y gracias a Kygo y Gomez, el resto del mundo puede unirse en su triunfo colectivo sobre el sufrimiento.

“Sólo espero seguir haciendo esto por el resto de mi vida”, dice. “Me despierto todos los días emocionada de escribir una canción, así que espero la oportunidad de expresar lo que siento a este nivel más. Sólo voy a seguir haciéndolo, aprovechar el dolor. No estoy segura de cuánto dolor queda en el pozo, pero seguiré escuchando “.